Cuando nos hacemos una herida se producen en el organismo una serie de reacciones bioquímicas para reparar el daño. Los alimentos que ingerimos van a ser los encargados de aportar al organismo las herramientas para reconstruir los tejidos.

Más allá de evaluar el potencial de la alimentación como agente curativo de las heridas, se tiene que valorar cada herida de manera particular (tamaño, localización y sus características) y el nivel nutricional de la persona, es decir, el estado actual de salud de la persona.

Donde más vemos el efecto positivo de la alimentación durante las cicatrizaciones es en aquellas personas con heridas muy graves y en heridas crónicas, es decir, aquellas que no curan. Es, en estas situaciones donde la nutrición puede acelerar el proceso de curación y cicatrización.

Es cierto que existen ciertos nutrientes, dentro de los alimentos, que están relacionados con la cicatrización, ya que esta depende, en cierta manera, del
flujo de nutrientes que reciba.
Los nutrientes que más ayudan a mejorar la curación de heridas son las proteínas, los hidratos de carbono, las grasas, las vitaminas, los minerales y el colágeno. Estos nutrientes son los mismos que una persona, sin heridas que curar, necesita para mantener un estilo de vida saludable. La desnutrición o la mala nutrición esta asociada a un proceso de recuperación más lento.

mano

Cualquier alimentación baja en energía y en proteína puede alterar esta respuesta, lo que impedirá la curación.
Las calorías son necesarias para suministrar la energía necesaria para sanar.

Los carbohidratos son la fuente clave de energía a través del uso de lactato. Las células de la piel dependen de la glucosa para obtener energía.

Las proteínas se necesitan para la cicatrización de heridas, ya que forman el tejido y hacen que la herida se cierre, por lo que una alimentación baja en proteínas retrasa la cicatrización tanto en heridas agudas cómo crónicas.

La síntesis positiva de proteínas de la piel acelerará el proceso de cicatrización de heridas.

Las grasas funcionan como fuente de energía y también son responsables del crecimiento de los tejidos y de la remodelación de las heridas, incluida la producción de colageno, además, afectan al proceso inflamatorio de esta. Por lo que una alimentación que contenga altos niveles de ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos omega-3 es ideal para reducir la inflamación.

Los micronutrientes son esenciales para el funcionamiento celular y por tanto, para la supervivencia. Aquí incluimos vitaminas y minerales.

Otras sustancias de interés son la curcumina por las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes qué podrían acelerar el proceso de cicatrización al acortar la fase inflamatoria. Además, esta podría facilitar la síntesis de colageno.

¿Entonces qué tengo que comer?
Pues como comentamos antes todo depende
¿Cuál es tu herida y como es tu estado nutricional?

¿Una raja en el dedo por arquear, piel gastada, bocas en la piel que siempre se abren por el mismo sitio, quemaduras de 3o grado en la mitad de tu cuerpo, o la herida que tenemos en la foto por coger una cinta?

Si tu caso es cualquiera de los anteriores mencionados sería interesante llevar una alimentación adecuada. Es decir una alimentación con 10 tipos de alimentos: Frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, lácteos, huevos, pescados, carnes magras y grasas de buena calidad. Si consumimos en nuestra alimentación diaria estos nutrientes tenemos todo lo que necesitamos para la creación de nuevos tejidos y para vivir en general.

Si estamos hablando de casos con heridas más graves las cantidades de estos alimentos variaran.

¿Dónde encontrar estos nutrientes?
•Las proteínas: carne, pescado, legumbres, soja, huevos, lácteos.
•Los hidratos de carbono: Cereales integrales, frutas, verduras y hortalizas.
•Grasas: Aguacate, AOVE, frutos secos, quesos, etc.
•Acidos grasos monoinsaturados y Omega 3: AOVE, aguacate, pescados azules
(salmón, trucha, sardinas, anchoas, caballa), nueces, brócoli, semillas de lino,
y semillas de chía (no necesitas tomar pastillas de Omega 3).
• Vitaminas K, A, C y minerales como el Zinc y el hierro que encontramos en todos
los alimentos anteriormente mencionados.

“Es mejor comer con poca variación y bien, que muy variado con malas elecciones“

Desde mi punto de vista si creo que la nutrición puede ayudar a la cicatrización de heridas pero siempre y cuando estas heridas sean graves y la persona tenga una previa deficiencia nutricional.

NO hay que tomarse los estudios y artículos al pie de la letra, muchas recomendaciones están basadas en estudios con ratones o en heridas mayores (quemaduras graves, personas mayores, amputaciones, etc.) que es donde el estado nutricional y el su abordaje cobra un papel muy importante.

Pero si se te rompió la yema, tu problema no es que te falte Vit. A, seguramente apretaste demasiado o la regleta era muy pequeña.
Lo que sí tendrá un buen impacto sobre tu salud y rendimiento será llevar una alimentación basada en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, lácteos, huevos, pescados, carnes magras, y grasas de buena calidad.

Aquí dejo varios artículos por si alguien quiere leer un poco y sacar sus propias conclusiones.
Por ejemplo, si lees el artículo completo sobre la curcumina verás que esta podría considerarse como un buen agente de cicatrización de heridas cuando se administra por vía tópica.
A nadie se le ocurrirá añadir cúrcuma a la herida de la foto. Si decides consumir cúrcuma que sea porque te gusta su sabor, no porque te vaya a curar la herida.

Fuentes:
– Nutrition, Anabolism, and the Wound Healing Process: An Overview Robert H. Demling, MD
Harvard Medical School February 3, 2009.
– Nutrition in wound healing: investigation of the molecular mechanisms, a narrative review
Beniamino Palmieri, Maria Vadalà, Carmen Laurino 10 Oct 2019.
– Nutrition and Wound Healing: An Overview Focusing on the Beneficial Effects of Curcumin
Martina Barchitta et al 5 March 2019.